El
Ayuntamiento de Guadarrama ha podado una rama seca de la Olma centenaria de
la Plaza Mayor con el objetivo de mantener este ejemplar singular, en perfecto
estado y evitar posibles afecciones que debiliten su salud, haciéndolo
vulnerable a la grafiosis.
Una enfermedad, la grafiosis, para la que es tratado de forma anual por los técnicos de la Comunidad de Madrid que, hace tan sólo unas semanas, llevaron a cabo la fumigación necesaria para evitar la infección.
La poda, coordinada por los técnicos municipales, ha contado con los permisos y los informes necesarios por parte de los responsables de la Comunidad de Madrid, ya que se trata de un árbol catalogado como singular y uno de los pocos ejemplares que ha sobrevivido a la plaga que acabó en los años setenta con la población de olmos de toda la península.
Cabe destacar que su impresionante condición y su resistencia han sido determinantes para que a través del IMIDRA se pusiera en marcha un proyecto para intentar llevar a cabo su clonación e intentar reproducir este ejemplar en las plazas y lugares en los que otros olmos no consiguieron sobrevivir a la epidemia.